miércoles, 14 de octubre de 2009

Historia de la Refrigeracion

HISTORIA DE LA REFRIGERACION

La refrigeración moderna tiene hoy en día muchas aplicaciones. La primera y quizás aun la más importante, es la preservación de los alimentos, La mayor parte de los alimentos que se dejan por algún tiempo a temperatura ambiental se descomponen rápidamente. Esta descomposición es debida al desarrollo de bacterias centro de ellos. Sin embargo a temperaturas típicas dentro de un refrigerador ( cerca de 4.4 ºC ó 40 ºF), el desarrollo de las bacterias es mucho más lento y por lo tanto los alimentos se conservan por más tiempo.

Otros usos importantes de la refrigeración incluyen: acondicionamiento de aire, control de humedad, enfriamiento de bebidas, diversos procesos de manufactura en la industria, en el transporte de materiales especiales y diversas aplicaciones comerciales.

La Historia de la refrigeración data de las primeras civilizaciones, por ejemplo los chinos sabían que el hielo hacia mucho más agradable y refrescante las bebidas en los días de verano, por lo que durante el invierno cortaban grandes trozos de hielo que envolvían en paja posteriormente para usarlos durante el verano, o claro el tiempo que esta estación se los permitiese.

En el antiguo Egipto, como no había hielo la gente se valía de otros medios para enfriar el agua potable, estos al descubrir que al mojarse las manos y exponerlas al viento se enfriaban, basaron para resolver su problema de enfriamiento de la siguiente manera: se utilizaban recipientes de barro sin llegar a vaciarse, estos eran colocados por la noche en los techos de los hogares para que el contacto de la brisa evaporara dicha agua y absorbiera calor de la que aun se encontraba en su interior con el resultado de un enfriamiento notorio.

Otro pasaje histórico de la refrigeración a través de pasadas civilizaciones fue la que practicaron los griegos y romanos, empleando miles de esclavos en la transportación de nieve que era almacenada en hoyos con paredes revestidas de paja y construían techos o enramadas que se ponían sobre las excavaciones. Cuenta la historia que el emperador Nerón gustaba extraordinariamente de los helados por lo que sus esclavos mantenían llenas de nieve las zanjas del patio del palacio donde también almacenaban alimentos y bebidas.